miércoles, 8 de octubre de 2014

Maritxu Kajoi!!

Desde el primerísimo día que llegue a Mondragón todo el mundo me hablaba del Maritxu Kajoi, todo el mundo me decía que era la fiesta grande de acá, que venía gente de todos lados, que todo el mundo se vestía elegante... con tal introducción la verdad que estaba muy pendiente de qué podia ser la afamada fiesta.

Como no sé ni una pizca de Euskera, me decidí a traducir el nombre, talvez lograba alguna pista, literalmente Google lo traduce como "cajones extrañas"... quedé todavía más perdido. Bueno pues decidí googlearlo y todos los resultados en euskera, que claramente al traducirlo me decía "cajones extraños" y bueno tuve que recurrir a la malquerida Wikipedia que da esto como descripción:
Maritxu Kajoi: se celebra el primer viernes de octubre. Es una fiesta muy popular que se celebra desde 1977. La fiesta fue creada por el grupo de chiquiteros locales liderado por Pepe Mercader, Txantxote, que brindaba dedicándole a la virgen el chiquito. A partir de ahí todos comenzaron a hacer lo mismo haciendo la fiesta popular.
Bueno me llamó mucho la atención que fuera una fiesta tan reciente, digo, la mayoría de tradiciones que se celebra son por costumbres antiquísimas, y lo que me parecía más curioso aun es que no tenía ninguna base religiosa, histórica o deportiva, simplemente era basada en alguien que quiso brindar en honor a la Virgen.

Ya con esta información mejor decidí empezar a preguntar a mis compañeros vascos, a ver que más podía conseguir; básicamente todas las versiones de la historia coinciden, así que seguramente es verdad. También averigüé un poco más del nombre, se supone que la parte de "cajón" es porque vas a rebuscar en tu cajón por la ropa más elegante que tienes y la usas ese día.


Cuando por fin se llegó el día ya tenía listo mi traje (menos mal que me lo traje) y todo el plan preparado para la noche. Debo confesar que estaba un poco preocupado por ser el único que iba a estar todo arreglado para ese día, pero bueno ya luego de preguntar a un par de compañeros que harían ese día, mi plan no sonaba tan descabellado.

Desde temprano ese día había mucha gente por la calle ya arreglados, cuando salí de clases se veía mucho más movimiento del habitual, y allí comprendí que la fiesta si era algo grande. Como ya tenía armado el plan con mis amigos pues ya solo era de esperar la noche para salir de fiesta.

Vivo en las afueras del centro, pero conforme me iba acercando había mucha más gente de la que suele haber en la ciudad a esas horas. Luego vi que incluso habían instalado una carpa y un par de escenarios por la ciudad, a esa hora ya había música y gente muy bien arreglados; las chicas con vestido de fiesta y los chicos de camisa manga larga y corbata en adelante.



En si la esencia del momento es reunirte con tus amigos en cualquier punto de la ciudad, a tomar algo y hablar, hablar y hablar durante toda la noche. Un concepto bastante distinto al que en Latinoamérica tenemos de fiesta. Lo bueno empezó como a eso de la medianoche, en uno de los escenarios frente al ayuntamiento empezaba un concierto, ¡de música vasca!. Yo que he quedado encantado con la cultura del País Vasco estaba muy emocionado, con el pequeño detalle que no entendí ni una tan sola palabra de las canciones, pero al menos el ritmo iba muy bien. Las canciones tienen cierta coreografía basada en saltos y giros, muy muy bonito.


Luego que acabó el concierto nos fuimos a otro lugar que estaba un poco cerca ya con música un poco más "moderna", pero luego de un par de canciones mi cuerpo ya me pedía descanso, así que fue el pretexto para regresarme a casa.

Al final, después de tener tan poca información de la fiesta y tan poca claridad de lo que podría pasar, me la he pasado fenomenal, definitivamente los vascos tienen su manera muy peculiar, pero excelente, de festejar...


domingo, 5 de octubre de 2014

Santuario de Arantzazu y Aitzkorri


La aventura de esta vez es un poco más salvaje que las últimas, esta vez nos fuimos a escalar una de las montañas más conocidas del País Vasco. Empezamos llegando a Oñati, una ciudad vecina de Arrasate, de allí tomamos un autobús hasta el Santuario de Arantzazu, que está en la cima de una montaña. Al llegar a Oñati hacía sol e incluso se podía sentir un poco de calor, pero ya una vez llegamos a esta parte un poco más alta, ya se sentía mucho más heladito con un poco de viento.
Aqui nos tocó esperar un poco ya que tocó partir el grupo para caber todos en el autobús, así que aprovechamos para sacarnos un par de fotos y comer un pancito para agarrar fuerzas para la caminada que nos esperaba.

Una vez nos reunimos todos, empezamos la travesía por el bosque y todo hacia arriba y arriba. Todo el camino es a través de un bosque precioso, parece salido de una película, sobretodo el misticismo que le transmitía el frío y el susurro de los árboles al compás del viento; definitivamente muy encantador. 
El camino no era para nada corto, ya habíamos caminado un buen tramo y yo sentía que nunca llegábamos, eso si, conforme seguíamos subiendo el paisaje se tornaba cada vez mejor. Ya he subido un par de volcanes en El Salvador y el camino no es tan exhaustivo, o no se si estoy demasiado fuera de forma y por eso lo sentí así, pero las pendientes eran muy inclinadas y largas; pero luego de un poco más de dos horas, por fin logramos llegar a la cima de la montaña con una vista espectacular.


Aquí tuvimos tiempo para almorzar y recuperar fuerzas para poder hacer el recorrido de bajada. Para conocer un poco más nos regresamos por un camino diferente, aquí no había tanto bosque si no que veníamos por otra montaña. Aquí vimos muchas muchas ovejas y unos caballos ¡enormes!

Como ya veníamos hacia abajo, el camino requería un poco menos de esfuerzo y fue mas fácil llegar de vuelta a Arantzazu. Llevabamos un timing tan justo, que tan pronto llegamos estaba por salir el último autobús que llegaría hasta allí ese día. Llegamos de vuelta a Oñati y luego de regreso a Arrasate, con un dolor de pies descomunal, pero con una sola cosa dándome vueltas en la cabeza... 
¡Que bonito es el País Vasco!

viernes, 3 de octubre de 2014

Un mes en Arrasate

Hoy justamente (en la madrugada) cumplí un mes desde que llegué a vivir a Arrasate.
Sin dudarlo ha sido una de las mejores experiencias de mi vida, he conocido gente fenomenal, mis clases están muy interesantes y por sobretodas las cosas ya me llegó esa caótica vida de soltero a la que no me termino de acostumbrar. Sin faltar eso de que son las 8 de la noche y todavía hay luz de día... eso creo que va a estar divicil para acostumbrarse.

Mondragón es una cuidad muy pequeña, solamente hay dos rutas de autobús que la recorren toda en unos 40 minutos; pero eso no le quita ser un pueblo muy bonito, tiene la ventaja de estar en medio de todo y que los autobuses no tienen horarios tan disparados, no es la ciudad con más atracciones pero es fácil moverse de un lado a otro.

No voy a negar que he tenido mis momentos homesick en este mes, pero creo que lo que puedo lograr aquí es muchísimo más grande que eso así que ni modo, hay q agarrar fuerzas y seguir 'pallaste'.


Ha sido interesante eso de escuchar tanto euskera, ya que todo el mundo aquí lo habla, me había pasado talvez estar en medio de franceses o portugueses y más de alguna palabra se parecía al español y captaba una idea, pero aquí me pasa que con el euskera ni por cerca las palabras; eso si, escuchar hablarlo es muy peculiar y me gusta :) y hasta ya me he aprendido un par de palabras...



Por el momento el clima se ha portado bastante bien, no tengo de qué quejarme, vamos a ver ahora que ya entre bien el otoño como se pone la cosa, porque todo el mundo me ha dicho que me prepare para el verdadero frío y eso que no ves el sol en una semana ¡o más!

El cambio en mi vida ha sido increíble ya puedo armar un almuerzo a puros pintxos, los jueves de pintxo pote son muy esperados, ya no se me olvidan las cosas del super, ya me acuerdo de sacar a descongelar la comida para poder preparar almuerzo o cena, ya ando un poco más pendiente del sol para lavar la ropa y así un montón de cosas que antes pasaba desapercibidas y ahora les pongo un poco más de cuidado.

Sé que esto esta solo empezando, pero no dudo que se pondrá mucho mejor ... :D

viernes, 26 de septiembre de 2014

El Guggenheim, el Cliff Jump de RedBull y otro par de vueltas por Bilbao

Sumando una nueva ciudad al mapa de los lugares visitados, hace un par de días me fui de aventura por Bilbao; tomé el autobús que pasa por Arrasate hacia Bilbao que no suele irse por la autopista, si no que se va de pueblo en pueblo y es un poco más lento, pero de igual forma lo que quería era distraerme un poco así que ir viendo pueblos pequeños de por acá me gustó mucho.


Justo frente a la terminal de autobuses de Bilbao esta el estadio de San Mamés, que se ve bastante nuevo, al parecer le habrán hecho reformas hace no mucho o al menos lo mantienen muy bien conservado. Esta parte de la ciudad no está tan en el centro así que caminamos un poco hasta toparnos con un parque bastante grande con un par de fuentes y hasta cisnes. Con eso de que ya está entrando el otoño ya se empiezan a ver unos cuantos árboles cambiando las hojas, simplemente ¡increíble!...


Luego de caminar otro par de calles, llegamos al Museo de Guggenheim, es el museo más famoso de Bilbao, o al menos del que yo más he escuchado, todo el edificio del museo esta forrado de lámina con formas extrañas, similar al auditorio Disney en Los Ángeles, había unas exposiciones bastante llamativas pero la que más captó mi atención era en la sala de audiovisuales, era un salón con 9 proyecciones donde ponían a 9 personas diferentes tocando un instrumento, claro al escucharlos por separado no tenía ningún sentido, pero una vez se escuchaba a los nueve en conjunto era una excelente pieza. Otra cosa que me gusto mucho es un perro que está en la entrada del museo, cubierto totalmente de flores de todos colores, muy original la idea.



El centro de la ciudad es muy bonito y al ser la capital de Vizcaya se pueden ver más tiendas, más movimiento comercial y eso a lo que todo capitalino está acostumbrado. Algo que me gustó mucho de la principal calle principal es que tiene aceras muy anchas, por lo que es muy fácil moverse por ellas. Siguiendo un poco llegamos al casco antiguo de la ciudad, que es totalmente peatonal. Esta zona se ve que ya es un poco más turística, con varios cafés, tiendas de souvenirs y un par de iglesias antiguas.

Aprovechando la visita a Bilbao nos fuimos a ver el Cliff Jump Challenge de Red Bull desde el Puente de la Salve, cerca del Guggenheim; eran clavados de 27 metros desde el puente al río, un espectáculo increíble, sobretodo la valentía de esos tipos para tirarse desde tan alto y de paso ¡haciendo piruetas en el aire!, lo único malo de esto fue que nos cayó una torrencial lluvia como de 20 minutos, aunque viendo el lado positivo, eso hizo que mucha gente se fuera, dejándonos mejores lugares para ver un poco más de cerca. Este es un video de un par de los saltos que pude grabar...




domingo, 21 de septiembre de 2014

Empezando los viajes ... por Donostia!

Como todos saben yo pago por no pasar encerrado, siempre y cuando tengo la oportunidad de ir a conocer algo nuevo allá voy. Así que tan pronto y medio me pude instalar empecé a buscar que podía conocer. La primera salida fue a Donostia (San Sebastián).

Para empezar con pie derecho la aventura, nos dejó el autobús que teníamos pensado tomar jajaja claro, llegamos con 5 minutos de retraso y los autobuses son muy puntuales acá, así que eso nos dio tiempo de ir por un café, para terminar de despertar, y tomar el siguiente una hora después.

En la presentación de la Universidad nos habían dado un par de mapas de las ciudades cercanas, así que al llegar a Donostia fue de empezar a buscar que ver y para donde agarrar. San Sebastián tiene tres playas, muy bonitas por cierto, y ya que hacía un clima excelente ese día, decidimos irnos a la Playa de la Concha, que era prácticamente caminar en línea recta desde la estación de autobuses hasta encontrar el mar.


Era una playa muy bonita, pero estaba llenísima, claro se acerca el final del verano, eran los últimos días de vacaciones, y hacía un clima espectacular. Luego de dar una vueltecita por allí, nos fuimos hacia el casco antiguo. Un lugar muy acogedor y con mucha sombra, esto ayudó mucho a escapar un rato del inclemente sol que estaba haciendo. 

Acá en el casco antiguo si encontramos a muchos turistas también, ya que era la zona gastronómica, desde fuera se podía ver las barras llenas de pintxos de todos tipos, colores, olores y sabores.

Para los que conocen mis gustos musicales, sabrán de mi gusto por la música de La Oreja de Van Gogh, y al ser una banda de esta ciudad hay muchas referencias hacia diferentes puntos de ella. Uno de ellos el Monte Urgull, ya que estaba allí tenía que subirlo. Hacía un calor desesperante (unos 32ºC) y mucho mucho sol, pero gracias a que es un lugar muy vegetado, la sombra de los árboles ayudó un poco a hacer más llevadera la subida. Hay un castillo en la cima del monte, con una enorme estatua del Sagrado Corazón de Jesús y desde el cual se tienen unas vistas hermosísimas de la ciudad.

Vista desde la cima del Monte Urgull de la Playa de la Concha y parte de San Sebastián


Luego de tremenda caminada, era justo y necesario un chapuzón en la playa. Yo no me quise llevar las cosas para no andar cargando tanto, pero luego de el calor que hacía allí me arrepentí de no haberlo hecho. Al menos andaba en short y pude meter aunque sea los pies jaja eso me ayudó un montón a bajar el calor causado por la caminada y el clima.

Los Lamenitec que nos aventuramos a Donostia
Después de esto empezamos a caminar de regreso a la estación de autobuses, había que regresar ... ahora aprovechamos para conocer un poco de la zona comercial de Donostia, vimos un par de tiendas y pasamos frente a la Catedral del Buen Pastor; no había tiempo de entrar, así que un par de fotos desde afuera y a seguir, ya luego habrá tiempo para verla con detenimiento. San Sebastián es la capital de la provincia así que tendré que estar viajando hacia allá para unos cuantos trámites de inmigración; pero al margen de eso quedé muy invitado a volver...

Primeras Vueltas por Mondragón

Luego de llegar a Bilbao, nos esperaba el transporte de la Universidad para traernos a Mondragón. Fue un poco menos de una hora de camino desde el aeropuerto hasta que ya empezó a emerger la ciudad, era cerca de las 12:30am y evidentemente parecía un pueblo fantasma, sin gente por las calles y con todos los negocios cerrados.

Cuando llegamos al piso ya nos esperaba Eugenia, la dueña, y ya nos enseñó el piso y todo. Estaba tan cansado que tan pronto me duché caí dormido hasta el siguiente día, a pesar que para mi cuerpo eran aún las 4:00pm.

Como ya tenía que empezar con los trámites y todo para estar acá me levante relativamente temprano al día siguiente (tomando en cuenta la pésima calidad de sueño que había tenido antes) a eso de las 10am ya andaba en pie buscando como lograr conseguir celular para reportarme con mi familia (a todo esto no sabían si había llegado bien desde Bilbao o qué)

Contrario a todo pronóstico lo primero que pude percibir es que no hacía el frío que esperaba, claro se que aún es verano pero todos me habían pintado que aquí seria mucho frío y esto no baja de 30ºC.

Arrasate es una ciudad pequeña, no encuentras restaurantes de franquicia o tantas tiendas como en San Sebastián, todo acá es lo del lugar. Ya con luz de día y en horas un poco más razonables pude ir conociendo y darme cuenta de lo bonita que es la ciudad. Esta justo en medio de montañas por todos lados así que por donde se vea se puede tener un paisaje bonito, con mucho mucho verde.

Como la primordial y mayor necesidad humana, necesitábamos comida, así que luego de buscar en internet por donde estaba el supermercado más grande y nos aventuramos a irnos. El Eroski es algo así como un Walmart en El Salvador, enconarás de todo. Lo más gracioso fue al regreso, creo que por costumbre no nos pusimos a pensar que todo lo que compramos lo teníamos que llevar ¡en autobús!, como nos habíamos llevado las mochilas logramos acomodar un par de cosas allí, pero parecíamos locos con tantas cosas maniobrando para lograr caminar con todo.

Para ir conociendo un poco más y conocer a otras personas de aquí el jueves de la primera semana quedamos de vernos con los otros chicos que también vienen con el programa de Lamenitec, hicimos una salida así medio breve ya que todos andábamos en plan de conocer, son personas (como dicen acá) muy majas, bastante llevaderos. Nos fuimos de pintxo-pote (ya prontó escribiré algo explicando que es esto) para ver un poco de las costumbres de acá de Arrasate.

Este no es mi campus, pero el edificio
me gustó bastante 
El primer viernes que estuve por acá también fue la presentación para los alumnos internacionales en la Universidad. Si por internet ya estaba un poco enamorado de la U, ese día me terminé de enamorar de ella jajajaja tienen todo muy bien organizado, el campus es muy bonito, con mucho verde por todos lados; definitivamente este año acá será uno de los mejores que tendré en mi vida....

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Llegando al País Vasco, sobreviviendo una semana sin Internet


"Atención pasajeros del vuelo 6342 con destino a Madrid, vamos a empezar el abordaje con el grupo A en la puerta número 7"... Creo que hasta el momento en que escuche estas palabras empece a hacerme la idea de lo que estaba por empezar, una nueva aventura en España con muchos nuevos retos por enfrentar.

Así empezaba todo, en la fila 9 (que por cierto no tenía ventanilla) en el único momento emocionante de un vuelo, la carrera para el despegue... Eran poco más de once horas las que tenía que esperar para llegar a Madrid. En retrospectiva, no fue un vuelo tan agotador, claro no es como volar de El Salvador a Guatemala pero no me sentí tan maltratado a la hora de llegar. La comida no estuvo para nada mal y pues logre dormir bastante, no tuve que sacar el ipad para leer, jugar o ver las películas que llevaba; y tan pronto me puse a ver la película del avión caí dormido, al parecer todas las vueltas que tuve que dar a última hora antes de salir, me cansaron lo suficiente para dormir en el avión.

Ya luego de un par de medias horas de dormir y eso pues ya pasaron a servir el desayuno, y cuando alguien abrió la ventanilla me di cuenta que ya había amanecido... Ya la emoción y las ansias por llegar aumentaban. Una vez aterrizamos en Madrid, adiós sueño y adiós cansancio, todo era la pura emoción de volver. Aprovechando las 7 horas de conexión que debíamos esperar, nos fuimos con Rolando a dar una vuelta por el centro de la ciudad.

Desde el aeropuerto sale un bus que te deja justo en la Puerta de Alcalá, de allí para allá fue de sacar cámaras y puras fotos. Nos fuimos caminando a Sol y ¡hacia un calor terrible! En eso que logré ver un termómetro, 38°C y yo con dos camisas... Ya se imaginarán como me sentía.

Luego de tomarnos un par de fotos aquí y allá nos fuimos a buscar los siempre queridos y amados 100 Montaditos... Wow si que tenía muchas ganas de volver a comerlos y sin faltar con una Kas de Limón para dar un severo golpe a la nostalgia de los tiempos gaditanos.

Ya luego de eso fue de empezar a buscar el camino de regreso al aeropuerto, no quería perder mi vuelo a Bilbao por alguna trabazón o por perderme en el aeropuerto. El vuelo salió retrasado, y creo que no duró más de 25 minutos, yo caí exhausto tan pronto alzó vuelo, y me despertaron cuando el avión comenzó a descender.

Las maletas tardaron un poco en salir, pero gracias a Dios cero problemas para sacarlas; mientras esperábamos a que salieran nos encontramos con una compañera colombiana que también se iría con nosotros en el taxi. Ya al salir nos esperaban con un cartelito de la Universidad de Mondragón, y lo primero que note al salir del aeropuerto fue lo fresco que estaba, contrario a Madrid, en Bilbao hacia unos 20°C quizás.

En cuestión de una hora llegamos a Mondragón, y ya que venía de noche pues no pude ver así como que mucho; eso si, todo es muy verde por acá. En el piso ya nos esperaba la dueña, luego de saludar y darme una muy ansiada ducha me fui a dormir, muy cansado, pero contento de por fin haber llegado al destino.




Por ahora tengo un tanto difícil el acceso a internet en mi casa, porque con los trámites ha tomado un poco de tiempo que lo instalen, pero ya que vivo a menos de 5 minutos de la universidad, ir a la biblioteca por un rato de wifi es muy sencillo. Cuando logré resolver el tema del internet voy actualizando con las nuevas aventuras de por acá.