lunes, 26 de enero de 2015

euroTrip 2.0: Navidades en Suiza

¡Suiza! Después de dos años, por fin un país nuevo :D llegamos un poco después de las 2, Martina nos estaba esperando en la estación central, dejamos todas las cosas en la consigna y dimos un par de vueltas en el mercado de Navidad de la estación. Compramos unas galletas deliciosas mi favorita fue una que tenía chocolate pero con un fuerte toque de canela, muy rica!

Luego empezamos a caminar por la ciudad, primero la parte antigua con unos edificios muy bonitos, subimos hasta la Universidad y desde allí teníamos una excelente vista panorámica de la ciudad, hacia tan buen clima que las montañas se podían ver desde allí ¡cubiertas de nieve!

Luego bajamos y seguimos por las calles de la parte vieja hasta llegar a la iglesia mas importante de allí, que según se dice fue construida en este lugar porque luego que decapitaron a una pareja, se levantaron, recogieron su cabeza y empezaron a caminar hasta detenerse allí donde finalmente murieron.

Aquí llegamos al lago, donde nace el río que recorre casi todo Zurich y cruzamos a la parte más moderna, donde están las oficinas de los famosos bancos suizos, muchas tiendas de diseñador, en fin una parte más turística. Aquí nos encontramos con otro mini mercado de Navidad que tenía un "árbol de Navidad parlante" donde estaban cantando villancicos, de los que no capte palabra alguna xD

Luego salimos de la ciudad hacia casa de Martina, donde nos esperaba una cena mega deliciosa y muy suiza, cenamos Raclette con su familia, muy al estilo suizo, luego de un par de horas hablando con la familia había que irse a dormir, había que cargar baterías para las montañas del día siguiente.

A la mañana siguiente salimos temprano hacia Engelberg para subir a Titlis, cuando nos bajamos del carro hacía un frío increíble, pero la emoción te empujaba a seguir adelante, para llegar hasta la montaña había que subir por teleférico, un viaje de unos 30 minutos desde la base hasta la cima. El último tramo se hace en una especie de góndola circular que va girando en el camino, para darte una mejor visibilidad de todo el paisaje.

Esta era la primera vez que veía nieve, así que se podrán imaginar la emoción que sentía, a pesar del frío que estaba haciendo, de ese que hace que hasta te duela la cara, lo disfrute enormemente, la montaña esta a una altura de 3,200m y a pesar que hacía "calor" estábamos como a -2ºC. Luego de caminar por el hielo y la nieve, y de un suculento almuerzo tocó empezar el camino hacia abajo.

Después de nuestra aventura por las montañas, nos fuimos a Luzern, una ciudad preciosa! con un aire de tranquilidad increíble, casas muy altas, calles empedradas a la orilla del río, un lago, una combinación simplemente espectacular.

Finalmente llegó el 24 de diciembre, la familia de Martina acostumbra a hacer un brunch en familia ese día, había una cantidad increíble de comida deliciosa, diferentes tipos de pan, jamón, queso, frutas y muchas cosas más; era muy interesante escuchar a toda la familia hablando en suizo y no entender ni una tan sola palabra de lo que decían, pero la hospitalidad con la que nos recibieron fue la mejor parte, y también una crema de avellanas (nutella) hecha en casa, estaba deliciosísima!

Por la tarde/noche salimos a conocer unos pueblos cerca de casa de Martina y luego de vuelta a casa para preparar la maleta.

Al siguiente día por la mañana todavía aprovechamos para ir a Uettliberg, desde donde se suponía que veríamos Zurich, pero estaba tan nublado que no se podía ver nada.

Luego pues tocaba irse, a decir verdad quedé muy enamorado de Suiza, con muchas ganas de volver, y por qué no decirlo con ganas de quedarme a vivir allí, pero por ahora tocaba esperar el tren que nos llevaría a nuestra siguiente parada... ¡Munich!

domingo, 25 de enero de 2015

euroTrip 2.0: Paris Reloaded

Primera parada el eurotrip versión 2.0, y como mas vale lo viejo conocido, empezamos por una ciudad conocida y una de mis favoritas... París!
Esta vez no pienso tomar ningún avión, si no que todos los recorridos son en tren, con un pase Eurail.

Llegamos prácticamente el sábado en la madrugada a París, menos mal que el hotel esta en una zona con mucha vida nocturna y logramos encontrar abierto algo para llegar a cenar.

El Hotel estaba muy muy muy bueno, comparado con la vez pasada que estuve en la ciudad por estas fechas, era más barato y con instalaciones muchísimo mejores.

El principal motivo por el que regrese este año, fue para poder visitar las catacumbas de Paris, que la vez pasada me había quedado con las ganas por tiempo, así que la primera parada del sábado, lógicamente fueron las Catacumbas... No es una de las mayores atracciones de París, comparado con la torre Eiffel o el Museo del Louvre, pero si toca hacer fila un buen rato, por llegar un poco temprano esperamos nada mas quizás unos 40 minutos, pero según he leído, puede haber filas de hasta una hora y media.

Ahora, si hay que esperar tanto y no es algo tan famoso, porque tomarme la molestia? Las catacumbas son un lugar muy singular, resumiendo un poco su historia, son las alcantarillas antiguas de París, por lo tanto recorren casi toda la ciudad bajo tierra; en un momento de la historia, los cementerios de la ciudad estaban colapsados, la gente ya no cabía. Dado que estas alcantarillas ya no se usaban, se decidió tomar todos los huesos de los cementerios y apilarlos en las catacumbas, formando así una auténtica ciudad de huesos, caminos y caminos por estos pasajes subterráneos; la cantidad de huesos es descomunal, al principio da un poco de "cosa" estar entre tanto hueso y calaveras que te observan y aunque esta prohibido tocar, al menos a mi no me nacía hacerlo jaja.

Se supone que la visita cubre únicamente 1/800 parte del total de las catacumbas, por lo que realmente no me logro imaginar que tanto hueso habrá esparcido por toda la ciudad.

Dejando un poco el lado creepy de las Catacumbas, una vez de vuelta en la superficie, caminamos a los Jardines de Luxemburgo, por estar terminando el otoño casi ningún árbol tenía hojas, pero me imagino que en primavera ese lugar debe ser todo un espectáculo, caminamos y caminamos para llegar a Notre Dame, esta vez pude ver un poco mas de la catedral, ya que tenía más tiempo para verla jaja no entre pero si pude apreciar mejor las gárgolas y toda la fachada.

Seguimos por las calles de París, hasta llegar al Museo del Louvre, otro de mis lugares preferidos del mundo.

Casi llegando a la Plaza de la Concordia se nos vino a la mente el rentar una bici... Mucha gente suele andar en bici en París y los caminos están bien definidos... Eso si, al menos yo tenía más de 10 años de no subirme a una bici que no fuese la del gimnasio (a la que tampoco me subo tan frecuentemente); ¡alguien debió haber grabado los primeros 500m que recorrí en la bici!

Claramente es algo que no se olvida, pero que requiere practica hahaha no lograba dar mas de tres pedaleadas sin poner un pie en el suelo, y eso de ir en línea recta? Ni pensarlo, un completo atentado a la seguridad; bueno pero luego de un par de metros y de no menos de tres reajustes al asiento, logre cogerle el ritmo hasta poco a poco empezar a disfrutarlo, extrañaba tanto esa sensación, y verme pedaleando a orillas del Sena... No puedo evitar una sonrisa de oreja a oreja solo con recordarlo.

Fuimos a visitar la casa de Nicolas Flamel, no es una gran atracción, porque lo único que hay es un restaurant y una placa conmemorativa, pero luego de leer un par de libros sobre el, es una parada obligatoria.

Luego de regresar con la bici a los Campos Elíseos seguimos caminando por todo el mercadillo de Navidad, donde se puede encontrar muchas cosas... Desde un queso turquesa, hasta muñecas rusas. Luego de caminar un poco mas llegamos al Arco del Triunfo, yo lo recordaba un poco mas pequeño aunque en dos años no creo que haya crecido jajaja.

Empezó a llover un poco así que tuvimos que irnos en metro hasta la Torre Eiffel, luego de un par de fotos regresamos al hotel a buscar ropa un poco mas abrigadora para salir a buscar cena.

Caminando cerca del hotel, de repente empezamos a notar mas moviemiento de gente y me di cuenta que habíamos llegado a la calle del Mouling Roge, había una fila increíble para entrar y había demasiada gente al rededor, a todo esto ya era casi media noche, así que ya tocaba ir a recargar baterías para el domingo.

Al día siguiente luego de desayunar, emprendimos el camino hacia la Basílica del Sacre Cœur luego de subir esa infinidad de gradas hasta el lugar, se tiene una vista increíble de París, solo así te logras dar cuenta de lo gigantesca que es la ciudad, luego de un par de fotos, agarramos camino a los campos elíseos, ahora tocaba verles de día, luego nos fuimos hacia el río, buscando la Torre Eiffel, también para verla de día, creo que por ser domingo había más gente que el día anterior, pero si estaba llenísimo.

Aquí nos sentamos a pensar que mas ver, y empezamos a pensar en. Películas rodadas en París, me acorde que en National Treasure 2 van a la Estatua de la Libertad de París, así que tocaba ir a buscarla, tuvimos que caminar un buen rato, cuando en el camino llegamos a un puente que parecía conocido... ¡Claro, el puente de Inception! Yo no podía estar más contento, jamás se me cruzo ese puente en la cabeza y por casualidad lo encontramos. Luego de un par de fotos y caminar otro poco, llegamos hasta la estatua.

A este punto llegamos a una zona muy diferente a la turística, así que nos aventuramos a conocer por allí, la perspectiva de la ciudad de esta zona es muy distinta, una zona más tranquila, con parques mas silenciosos, niños jugando, esa parte alejada del turismo, que te permite ver como es la vida cotidiana de un parisino.

Poco a poco fuimos retornando a la zona turística, y emprendimos camino hacia Les Invalides, un palacio gigantesco muy de estilo parisino (obviamente), luego de buscar algo para cenar llegaba la hora de volver al hotel, para recargar baterías y preparar la maleta.

A la hora de salir, todo salió sin preocupaciones, salvo que el tren estaba retrasado, que no fue mas que esperar unos minutos mas para salir; la estación de Gare de Lyon esta muy cambiada desde hace dos años que estuve en ella, muy de toque moderno, hasta podría parecer un aeropuerto... De aquí partimos a Zurich, donde nos espera Martina para seguir con más aventuras....

jueves, 1 de enero de 2015

Un Maravilloso 2014

Ha pasado un año mas, soy un año mayor, un año mas adulto, un año menos niño... Han pasado demasiadas cosas este año en todo aspecto: viajes, logros, nuevos objetivos, fracasos, amigos y tantas cosas que me sacan una enorme sonrisa de satisfacción cuando veo 365 días hacia atrás.
A veces me quedo pensando, son esto es tan fenomenal que seguramente no habrá nada que lo supere, sin embargo la vida no deja de sorprenderme y siempre me sigue impresionando. 

Creo que si algo he aprendido y me ha ayudado mucho a lo largo de este año, es a no perderme en la cotidianidad de la vida, a siempre buscar algo que haga especial cada día, y si no hay nada en especial pues hacerlo yo; algo que me ayudo mucho fue el reto de los #100happydays que proponía encontrar un momento que me hiciera feliz durante 100 días consecutivos, con esto aprendí que algo tan sencillo como una nueva canción o un café con amigos puede hacer que tu día sea especial y diferente.

Académicamente también ha sido un buen año, por fin luego de dos años de retraso hice mi examen de certificación que aprobé a la primera! Estoy a mitad de mi maestría, ya aprendi un par de palabras mas en italiano y ahora se me ha metido que quiero aprender también alemán; a ver que me trae el 2015 con todo esto...

El hecho de mudarme fuera de la casa de mis padres creo que me ha hecho madurar un poco mas, ya tengo que hacer espacio en mi calendario para lavar mi ropa, preparar la comida, limpiar, ir al súper y todo el resto de responsabilidades que acarrea la vida de soltero.

También tuve que dejar de lado un par de cosas, y tener que dejar mi trabajo atrás también fue una decisión un tanto difícil, pero todo sea con tal de mejorar, a veces nos toca renunciar a muchas cosas que realmente nos gustan.

Tengo buenas expectativas de este 2015, como dije antes siempre siento que lo que estoy viviendo es insuperable, pero año con año he aprendido que no hay nada que no se pueda mejorar, y estoy muy agradecido por eso; gracias a todas esas personas que hicieron que mi año fuera tan especial espero sigan estando a mi lado durante mucho tiempo mas...

Feliz año nuevo a todos!

jueves, 13 de noviembre de 2014

Canoeing, Portuondo y Gaztelugatxe

Una de las cosas que he notado del País Vasco es que tiene ríos por todas partes, en Arrasate hay un río, el Donostia hay otro, en Bilbao otro y por todo el camino a donde sea que vayas te encuentras muchos ríos. Esta vez fuimos a hacer canoeing, kayaking, canoa, cayuco como lo quieran llamar a un río q no tengo ni la menor idea de cómo se llama, en google maps aparece como Mundakako Itsasadarra; en fin, solo se que fue un paseo totalmente fuera de lo normal, llegamos al "Urdabai Bird Center" en autobús, y de allí tomamos el río hasta Mundaka.


Fue un recorrido que poco le faltó para las dos horas (siguiendo toda la línea roja), al principio el río (o como dicen mucho por aquí la ría) tenia un terreno más bien pantanoso, poco profundo y con mucho fango en las orillas. Conforme fuimos acercándonos al mar, el río se fue ensanchando y el agua haciéndose un poco más clara.
Desde el kayak tenés un panorama totalmente diferente que no obtienes desde ninguna carretera, cerca de donde pasa el río está el Castillo de Arteaga y se deja ver con un fondo de montañas verdes increíble, sacado de cualquier película épica.
Conforme seguimos bajando llegamos a un astillero, que no se si aún fabrican barcos pero la cosa es que estaba allí, ya aquí teniamos agua totalmente transparente que hasta nos dejaba ver el fondo, que no era más de 2 metros, eso si que con lo helada que estaba el agua, volcar el kayak o tirarse a bañarse no era para nada una opción.

Luego que terminamos esto, ya era hora de almorzar así que nos fuimos a Portuondo para comer un almuerzo totalmente vasco. Debo confesar que ha sido uno de los mejores almuerzos que he tenido en mi corta vida, y uno de los pocos (por no decir el único) tan variado, estaba compuesto por: jamones y quesos como entrada, ensalada, un hojaldre de langostino y mariscos, un filete de merluza a la plancha, un lomo tal como lo deben preparar en el cielo porque no hay carne tan deliciosa como esa, y para terminar una variedad de postres increíble. Sin dudarlo que la cocina vasca tiene una excelente y variada oferta, creo que después de un año viviendo aquí me hará falta probar todavía más variedades.



Para terminar el día que había sido totalmente productivo, fuimos a San Juan de Gaztelugatxe, un lugar que me han recomendado todas las personas de aquí desde el día que puse un pie en Mondragón. Es un islote con una iglesia antiquísima en la cima, hay que subir unas cuantas escaleras para poder llegar hasta allí, lastimosamente las escaleras están en obras de reconstrucción y no pudimos llegar, eso sumado que a la hora que llegamos ya no había mucha luz de día (era pasadas las 6pm) así que tocará regresar en un futuro.

Todo esto fue hace un par de semanas, pero entre tareas y exámenes no me había quedado tiempo de escribirlo, hay que mencionar que se supone que he venido a estudiar... pero como para todo hay tiempo, también hay que ir por allí conociendo un poquito. Ya para terminar, no me canso de decir ¡que bonito es el País Vasco!

viernes, 31 de octubre de 2014

Conquistando Udalaitz!

Hace casi dos meses ya que llegué a vivir a Arrasate, y lo primero que me llamó la atención al llegar es la cantidad de montañas que rodea la ciudad, y desde antes de venirme con el Google Maps o simplemente googleando fotos había una montaña que era como la insignia de la ciudad, en todo salía ese monte. Cuando llegué acá el primer día fue la primera que vi... así que dije, entonces entendí porque aparecía en todas las fotos, si casi desde cualquier punto de la ciudad se ve, y allí me hice el propósito de escalarla.
Algo que siempre me llamó la atención es el tipo de piedra de la punta, (que inicialmente creía que era nieve jaja) ya que es una especie de piedra blanca y nada de vegetación, no soy muy especialista en piedras pero creo que es caliza. Tiene 1,116m sobre el nivel del mar y se puede ir caminando desde mi casa, claro se deben caminar unos 4 o 5 Km hasta llegar. 
Ese dia al salir particularmente estaba haciendo frío (para lo que estoy acostumbrado) por lo que mi pronóstico era que en la cima de la montaña iba a estar todavía más helado. Comenzamos a caminar hacia la montaña con el grupo y para mi sorpresa conforme avanzaba el día la temperatura seguía subiendo. Según me ha dicho todo el mundo este clima no es nada normal para esta época del año, y ya que era un día con 0 nubes, el sol estaba por todo lo alto y hacía un calor increíble, hasta parecía El Salvador!
Luego de caminar mucho por la carretera, llegamos al pie de la montaña, ya de aquí hacia arriba fue todo caminar por el monte, había una especie de camino pero si era muy pronunciado y lleno de piedras. Luego de un par de descansitos y un esfuerzo llegamos al final de la parte "vegetada" del monte, de allí hacia arriba era todo piedras. 

Subir estuvo un poco duro, pero conforme subíamos las vista iba mejorando, era posible ir viendo cada vez más y más montañas y Mondragón se empezaba a ver cada vez más pequeño, y para todo lo que ya había caminado no valía regresarse, estaba demasiado cerca del final para arrepentirme. 

Todo ese es fuerzo al final valió la pena, al llegar a la cima del monte teníamos una vista increíble de todas las montañas de cerca, y también de otros pueblos de cerca como Durango, Oñati y Eibar. Ya que el sol estaba haciendo de las suyas y estaba haciendo un clima excelente, estuvimos cerca de una hora para comer algo y reunir fuerzas para empezar el camino de vuelta. Estuvo un poco complicado el regreso ya que la parte pedregosa era muy inclinada y las piedras un poco resbaladizas, menos mal no me caí. Fue un día espectacular, de mucho ejercicio físico, y definitivamente de hacer algo que no hago tan frecuentemente. Y como siempre no me canso de decir ¡que bonito es el País Vasco!...




miércoles, 15 de octubre de 2014

Veleando en Hondarribia

Nuevo mes... nuevas aventuras... esta vez fuí a Hondarribia que es el pueblo fronterizo con Iparralde (Francia) a un curso express de velero, con los chicos del servicio de deportes de la universidad.

El plan original estaba pensado para hacer las actividades el sábado, pero por adversidades del clima
no pudimos hacer el curso ese día y lastimosamente nos lo dijeron hasta que ya habíamos llegado... así que ni modo tocó regresarse a casa solo con las ganas. De paso aprovechamos para conocer un poco del pueblo dando una vuelta por el centro, es un pueblo muy bonito con casas muy peculiares, que se distingue claramente en las ventanas coloridas y la forma de ellas.

Cuando nos dijeron que por el clima estaría mejor al día siguiente estaban totalmente en lo cierto, ¡fue un día excelente! si bien es cierto se sentía un poco fresco (comparado con El Salvador) hacía mucho sol y mucho viento, era justamente el día perfecto para estar en la playa.

Luego de un par de instrucciones básicas sobre las partes del barco, ¡nos metimos al mar! el agua estaba muy helada, pero como la idea era no volcar... ya tenía una motivación más para hacer las cosas bien. Íbamos en el barco con tres monitores, las que empezaron a maniobrar con el barco para sacarlo de la orilla para poder ir esquivando barcos que estaban anclados allí.

Una vez estábamos en una zona más libre, gracias al viento que hacía el barco empezó a tomar una buena velocidad, y eso que la vela estaba un poco recogida para hacer mas maniobrable el barco. Conforme se iban haciendo las maniobras nos iban más o menos indicando como se hacía y por qué. Así poco a poco nos fueron delegando funciones a los tres aprendices que íbamos en el barco. Inicialmente tomé el timón y luego de un par de errores ya le fui agarrando la onda, en los veleros para ir a la izquierda hay que mover el timón a la derecha... he allí el porqué de mis confusiones.

 Algo muy interesante fue que por la cercanía con Francia, pase hacia aguas francesas unas 20 veces en ese rato, y sin mostrar un solo documento jaja. Para poder probar un poco de todo, fuimos rotando de posiciones, llevando el timón, la vela mayor y la génova... cuando el instructor vio que ya habíamos
agarrado práctica le pidió a las monitores bajar del barco... ¡y nos dejaron velando a los tres solos! Nos llegó la hora de la verdad, había que aplicar los conocimientos de ese ratito y saber hacerla para no volcar.

No nos fue tan mal, ese rato me tocó ir manejando la vela mayor así que yo manejaba la velocidad del barco :) ¡super emocionante! hicimos un par de giros y logramos coordinarnos bien entre los tres para lograr hacerlo bien. Ya luego llegó la hora de salir y de entregar los mandos del barquito.

Fue una experiencia fuera de serie, algo que no se hace todos los días y sobre todo el excelente clima que estaba haciendo, me ayudó para olvidarme un poco del frío y la lluvia. Como siempre termino diciendo luego de conocer algún lugar nuevo ¡que bonito es el País Vasco!

miércoles, 8 de octubre de 2014

Maritxu Kajoi!!

Desde el primerísimo día que llegue a Mondragón todo el mundo me hablaba del Maritxu Kajoi, todo el mundo me decía que era la fiesta grande de acá, que venía gente de todos lados, que todo el mundo se vestía elegante... con tal introducción la verdad que estaba muy pendiente de qué podia ser la afamada fiesta.

Como no sé ni una pizca de Euskera, me decidí a traducir el nombre, talvez lograba alguna pista, literalmente Google lo traduce como "cajones extrañas"... quedé todavía más perdido. Bueno pues decidí googlearlo y todos los resultados en euskera, que claramente al traducirlo me decía "cajones extraños" y bueno tuve que recurrir a la malquerida Wikipedia que da esto como descripción:
Maritxu Kajoi: se celebra el primer viernes de octubre. Es una fiesta muy popular que se celebra desde 1977. La fiesta fue creada por el grupo de chiquiteros locales liderado por Pepe Mercader, Txantxote, que brindaba dedicándole a la virgen el chiquito. A partir de ahí todos comenzaron a hacer lo mismo haciendo la fiesta popular.
Bueno me llamó mucho la atención que fuera una fiesta tan reciente, digo, la mayoría de tradiciones que se celebra son por costumbres antiquísimas, y lo que me parecía más curioso aun es que no tenía ninguna base religiosa, histórica o deportiva, simplemente era basada en alguien que quiso brindar en honor a la Virgen.

Ya con esta información mejor decidí empezar a preguntar a mis compañeros vascos, a ver que más podía conseguir; básicamente todas las versiones de la historia coinciden, así que seguramente es verdad. También averigüé un poco más del nombre, se supone que la parte de "cajón" es porque vas a rebuscar en tu cajón por la ropa más elegante que tienes y la usas ese día.


Cuando por fin se llegó el día ya tenía listo mi traje (menos mal que me lo traje) y todo el plan preparado para la noche. Debo confesar que estaba un poco preocupado por ser el único que iba a estar todo arreglado para ese día, pero bueno ya luego de preguntar a un par de compañeros que harían ese día, mi plan no sonaba tan descabellado.

Desde temprano ese día había mucha gente por la calle ya arreglados, cuando salí de clases se veía mucho más movimiento del habitual, y allí comprendí que la fiesta si era algo grande. Como ya tenía armado el plan con mis amigos pues ya solo era de esperar la noche para salir de fiesta.

Vivo en las afueras del centro, pero conforme me iba acercando había mucha más gente de la que suele haber en la ciudad a esas horas. Luego vi que incluso habían instalado una carpa y un par de escenarios por la ciudad, a esa hora ya había música y gente muy bien arreglados; las chicas con vestido de fiesta y los chicos de camisa manga larga y corbata en adelante.



En si la esencia del momento es reunirte con tus amigos en cualquier punto de la ciudad, a tomar algo y hablar, hablar y hablar durante toda la noche. Un concepto bastante distinto al que en Latinoamérica tenemos de fiesta. Lo bueno empezó como a eso de la medianoche, en uno de los escenarios frente al ayuntamiento empezaba un concierto, ¡de música vasca!. Yo que he quedado encantado con la cultura del País Vasco estaba muy emocionado, con el pequeño detalle que no entendí ni una tan sola palabra de las canciones, pero al menos el ritmo iba muy bien. Las canciones tienen cierta coreografía basada en saltos y giros, muy muy bonito.


Luego que acabó el concierto nos fuimos a otro lugar que estaba un poco cerca ya con música un poco más "moderna", pero luego de un par de canciones mi cuerpo ya me pedía descanso, así que fue el pretexto para regresarme a casa.

Al final, después de tener tan poca información de la fiesta y tan poca claridad de lo que podría pasar, me la he pasado fenomenal, definitivamente los vascos tienen su manera muy peculiar, pero excelente, de festejar...